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Entrevista en
televisión
Un empleado del banco Macquarie Private Wealth estuvo viendo imágenes
de la modelo australiana Miranda Kerr sin darse cuenta de que
estaban entrevistando, para la televisión, a un compañero sobre la economía australiana.
El canal Seven Network emitió la entrevista el martes. Se veían
perfectamente las fotos en el monitor que aparece en segundo plano.
En una toma el empleado se da la vuelta, mira a la cámara y se da
cuenta de que le están grabando.
3/2/2010 Reuters.
El web sobre
finanzas (news.hereisthecity.com) ha creado una página llamada
"Salvar a Dave" que pide a los visitantes que envíen un mensaje de
correo electrónico al departamento de relaciones públicas del banco
en el que trabaja para que no le despidan. Dan cuatro razones:
parece un buen tío, las fotos no eran "fuertes", cren que ha sufrido
bastante y ya somos bastante políticamente correctos en el mundo, de
todos modos.
En una
entrevista para el Sydney Daily Telegraph Kerr dijo que firmaría la
petición para que conservara su trabajo.
4/2/2010 Reuters. Creo que
podemos sacar dos conclusiones del hecho.
"Continuará
siendo empleado de Macquarie", ha informado el banco en un
comunicado. "El banco y el empleado se disculpan por cualquier
ofensa que hayan podido provocar", añaden.
5/2/2010 Reuters. Lo primero
es lo primero, ver el video:
aquí. Cuando entramos nos pide la confirmación de que tenemos
más de 18 años, lo que, después de verlo, nos lleva a lo que
imaginábamos. A que estamos (o están) gilipollas. El 80% de los
programas de televisión son más dañinos para un menor esas imágenes.
Eso sí, YouTube se protege de que algún retrógrado republicano carca
de Utah les demande, aunque no les parezca mal la poligamia mormona.
Lo
segundo es la publicidad gratuita que ha conseguido el banco con el
asunto. A este hombre le deberían duplicar el sueldo. Observamos que
en el comunicado dicen que va a continuar siendo empleado del banco,
pero no que continuará en su trabajo. Igual soy malpensado, pero a
ver si va a haber gato encerrado en ese comunicado tan conciliador.
Lo tercero, último y más importante es que como este hombre esté
casado va a tener que aguantar los comentarios de su mujer durante
los siguientes 20 años. Y no digamos los de su suegra. Ni el
cachondeo de sus amigos. Si tiene hijos se lo recordarán cuando
crezcan: ¿y cómo era ella, papá? Eso sí va a ser su maldición.
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